Si cambio yo, cambia mi Mundo

EL CAMINO MÁS PODEROSO Y EFICAZ PARA CAMBIAR EL MUNDO

“En estos momentos el acto que nos puede proporcionar mayor poder es enfrentarnos a la educación en autoridades que recibimos, la cual nos ha separado de nuestra propia esencia y creatividad, conduciéndonos a papeles de víctimas que nos impiden ejercer como ciudadanos libres.
La evolución hacia una sociedad democrática y de libertades pasa por cambiar nuestra educación, para lo cual no es necesario esperar a que los sistemas educativos sean distintos, que sería una actitud de víctima, sino que se puede comenzar hoy mismo con aquellos educadores que sienten empezar su propio camino hacia la segunda alfabetización del mundo: llevar el autoconocimiento a sus aulas y hogares. Una sociedad compuesta por personas que desean conocerse, saber cómo funcionan sus emociones, averiguar cómo sustentan sus dramas, encontrar sus propios dones… es una sociedad que camina hacia su propia sabiduría. La educación no ha de ser sólo la herramienta que conduzca a los ciudadanos hacia el autoconocimiento, sino también la que convierta a éste en un derecho humano.”

La Danza de la Vida

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La Educación Bulímica

La educación bulímica es uno de los mayores males de nuestro sistema educativo, ya que no permite al alumnado pensar ni desarrollar un espíritu crítico”

Uno de los mayores miedos tanto de docentes como de padres así como del propio alumnado de nuestro sistema educativo es el de fracasar académicamente hablando. ¿Pero es nuestro alumnado el que fracasa o es el propio sistema educativo?

Sobre esta reflexión se me viene a la mente un término de María Acaso, autora del libro “Reduvolution”, en el que define el sistema educativo como una “ educación bulímica ”. Este término se refiere a cuando atiborramos a nuestro alumnado de apuntes para posteriormente vomitarlos en el examen y cuando se termina, todo lo aprendido se volatiliza.

Así, el sistema educativo se ha convertido mas en una competición en el que lo importante es ganar y obtener la máxima nota que en adquirir conocimientos, algo que no produce ningún beneficio de largo alcance.

Una de las principales consecuencias de la educación bulímica, es que estamos dejando a un lado el espíritu crítico de nuestro alumnado. Se dedican a aprender ciertas cifras o datos que dentro de unas dos semanas siendo muy optimistas habrán olvidado.

Los docentes y los padres deben luchar porque el aula no se convierta en un espacio aburrido en el que se obligue al alumnado a aprender ciertas reglas o ciertos reyes a lo largo de nuestra historia, sino hacerles reflexionar sobre todo lo aprendido para que ellos mismos sean conscientes de las ventajas y las desventajas de lo aprendido y cómo pueden ponerlo en práctica en su día a día, dejando a un lado esta educación bulímica.

Este tipo de personas sin espíritu crítico son más fáciles de manipular ya que no tienen desarrollado el espíritu crítico ante cualquier acontecimiento, lo cual nos hace mucho más vulnerables ante la política o ante la publicidad que nos bombardea diariamente en los medios de comunicación o en las redes sociales.

Es tarea de todos dejar a un lado la educación bulímica y fomentar un espíritu crítico en nuestro alumnado para que el día de mañana, nuestros jóvenes sean capaces de actuar ante algo con responsabilidad y sabiendo las consecuencias que pueden traer, y no crear zombis a disposición de las grandes marcas y de la publicidad que nos acecha día a día.